Esta receta la encontré, con algunas variaciones, en la página de consumer hace unos meses. Aunque viene recomendada como acompañamiento, yo lo pongo de plato principal. A mí particularmente me encanta, pero como todo...
Hoy tenía la mañana libre y ganas de pan casero, así que preparé una hogaza para la comida. ¡Qué rabia que lleve tanto tiempo! porque sino haría pan todos los días.
Ayer me encontré un minilibro que me habían regalado hace unos años de recetas con chocolate. Una de las más fáciles y rápidas es esta de chocolatinas con frutos secos. Bueno, en la receta original también se añadían frutas confitadas, pero decidí prescindir de ellas.
Otro de los platos típicos que recuerdo de cuando era niña son las albóndigas, pero albóndigas en salsa de tomate. Uhm, me está entrando una gusa ahora pensando en ellas :) Cuando hago platos de carne en salsa, normalmente aprovecho para meter verdura de todo tipo, enriquece en sabor y es muy saludable.
Son muchos los platos que ganan sustituyendo el agua por caldo, sobre todo si lleva pocos ingredientes o estos tienen un sabor muy suave. Aunque llevan mucho tiempo, porque tiene que cocer durante varias horas, son muy fáciles de hacer y merece la pena tener en la nevera o el congelador un poco de caldo.
El otro día me quedé sin caldo de ave al hacer crema de pollo, así que vamos a hacer un poco.
Creo que por ahora esta va a ser la última receta de cremas, volveré sobre ellas en otra ocasión.
Como hay que comer de todo, y ya pasamos por la carne y las hortalizar, ahora vamos con la crema de pescado. Para mí está para chuparse los dedos, pero sé que no a todo el mundo le gusta el pescado, espero que con esta crema se haga más llevadero comerlo.
Segundo día de purés y cremas. Una limpieza de estas de vez en cuando no está nada mal. Hoy vamos a hacer crema de calabaza. Es muy parecida a la crema de calabacín, pero vamos a añadir un poco de azafrán para potenciar el color de la calabaza que se puede perder con el resto de ingredientes.