Con este parón tengo el bote de las galletas vacío, así que voy a empezar con una receta dulce.

En los envases de harina de maiz de un molino de mi pueblín viene una receta de galletas muy sencilla y que salen muy ricas. Pero como mi madre tiene unas manos de oro, hizo una versión que mejora en gran medida su sabor aunque también el ancho de cintura.





