
Está claro que el plato que todos conocemos es
guisantes con jamón, sin más, bueno, añadiéndole un huevo a poder ser. Pero en mi casa mi madre le
añadía patatas, supongo que por suavizar el plato y sobre todo por hacerlo más barato, somos seis hermanos y tanto jamón subía un pico. La cuestión es que
para el día a día yo sigo con la tradicción de
añadir patatas, y sólo cuando es para
acompañamiento lo dejo en guisantes con jamón, a secas.